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La Otra Escena
Por Miguel Ángel Quemain

Teatron.mx, la ambición totalizantede Edgar Ceballos


Quien conozca a Edgar Ceballos jamás dudaría de que es uno de los actores que ha contribuido a pensar, investigar y editar una parcela fundamental del teatro mexicano, así como a poner al alcance de los docentes y estudiantes textos fundamentales en la pedagogía teatral. Su editorial, que es todo un concepto de la ciencia de la puesta en escena, no ha parado de encontrar aportaciones para entender nuestro teatro y la manera de transmitirlo y discutir sus tendencias. Dicen que desde 1986 “editamos los textos más importantes sobre teoría teatral, operística, circense, dancística y musical a nivel de habla hispana. Nuestro acervo editorial es el más importante de toda Hispanoamérica, ya que contiene numerosas publicaciones sobre el arte del actor, técnicas de dirección escénica, construcción dramática, iluminación, danza, ópera, artes del circo, gestión de proyectos, públicos y teatro e historiografía, entre algunos temas”, aunque parecen olvidar que ya El Milagro, Paso de Gato y, en menor medida, editoriales con menos prisa, por describir de alguna manera su morosidad, como Libros de Godot, también tienen aportes muy importantes y en algunos casos más novedosos y actuales.

Desde los años ochenta la creación de una gran biblioteca de las artes escénicas era el sueño compartido entre estos creadores: Sergio Jiménez y Ceballos, que hicieron posible este concepto con volúmenes que difundieron un pensamiento teatral hasta entonces sólo al alcance de especialistas. La dirección de Teatro de la UNAM fue el primer editor de esta aventura con los tomos dedicados a la dirección escénica y a las escuelas de actuación.

A mediados de los ochenta y bajo la mirada de Emilio Carballido y Sonia Miró, Editores Mexicanos Unidos publicó también una de las colecciones más importantes de teatro y favoreció la aparición de antologías con nombres de desconocidos dramaturgos que, años después, signaron lo mejor de nuestra escena. La UAM, en su colección Molinos de Viento, también selló con firmeza la convicción de que el movimiento de la Nueva Dramaturgia sería duradero y fecundo.

Hago este apunte porque todo esto junto se dirige a la construcción compartida de un diccionario de las artes escénicas que se va armando con la ayuda de todos, como ahora invita Ceballos a completar este Frankenstein de cantidades muy irregulares de información vertida en unos campos que no tienen rigor académico y parecen una broma.

Por otra parte, el sitio en línea no puede tener un peor título y sus áreas de incompletud muestran también los desequilibrios de nuestro teatro. Hay sitios infames que poseen los nombres de dominio que le corresponderían a este espacio noble, aunque no es el único caso en que se toman nombres para revenderlos con avaricia.

Esta base de datos con el tema del teatro y sus protagonistas durante el siglo XX se llama Teatron y se consulta de manera gratuita en www.teatron.mx. Contiene información de bibliotecas, hemerotecas, fototecas, archivos históricos, videotecas, entrevistas y medios de comunicación. Está formado por más de 3 mil registros y 2 mil fotografías y ofrece información de actores y actrices, directores, dramaturgos, escenógrafos, iluminadores, críticos, grupos y compañías, publicaciones y periodistas especializados en artes escénicas, y promotores teatrales, entre otros. Es la historia de todas las manifestaciones escénicas comprendidas entre el 1 de enero de 1901 y el 31 de diciembre de 2000.

Las 3 mil fichas iniciales informan y contienen datos generales, actividad principal, resumen de trayectoria, fotografías y videos. Y si el lector no está satisfecho con lo que se presenta puede modificar la información, enviar fotografías o video de su propio registro u otro.

Edgar Ceballos escribe La historia monumental del teatro del siglo XX, para la cual ha reunido a lo largo de más de tres décadas casi 25 mil libros, 6 mil recortes de periódicos, 20 mil fotografías, 8 mil programas de mano y el acervo en video más grande país: tiene registradas casi todas las comedias musicales estrenadas en México en el siglo pasado y obras de teatro digitalizadas.

Teatron es un proyecto autorizado y apoyado en parte por la comisión de cultura de la Cámara de Diputados. Su valor es innegable, pero debe poseer el rigor de un horizonte académico para evitar el riesgo de convertirse únicamente en un punto de vista personal, parcial y que justifica las ausencias pidiéndole a un público lector que complete lo que haga falta, como si se tratara de una especie de Wikipedia.

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