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Tomar la palabra
Por Agustín Ramos

Letras infantiles

Enyo, una bella joven de la república africana de Togo, murió en un accidente. Mi hija, la que llegó antes, dice que su corazón “está partido”. Y no sólo por la muerte de su amiga la activista togolesa, sino también –las desgracias no vienen solas– por Morris, un gato de Angora que amaneció muerto en la calle, horas antes de que Ela volara para siempre. La única vez que vi a Ela sólo tenía una pluma en la cola y, como no sabía volar, en vez de dar brinquitos andaba a pasos cortos columpiando sus alas rabonas. No silbaba, ronroneaba. Se cayó del nido y mi hija lo había rescatado, como solía hacer de niña con los polluelos de las golondrinas que anidaban en los aleros. Recuerdo los apuros del veterinario para salvarlos, uno por año en promedio, y para convencerla de que se podía hacer poco por esos polluelos. Pero esta vez ella no necesitó del médico, habilitó una caja, un foco y luego el cuartito que durante toda la infancia ocupó mi otra hija, la que llegó después.

Papito, ¿te acuerdas cuando camino al kínder escuchábamos Radio Infantil? Yo me sentía triste porque extrañaba a mi mamita pero esos viajes me hacían sentir mucho mejor, íbamos cantando y pasábamos al lado de una bugambilia que decías que era tu novia. La caída de la bugambilia era como el cabello largo de una mujer, como el de mi mamá, decías. Hasta ahora amo la caída de las bugambilias. Ayer partieron dos de nuestras mascotas queridas. Hoy, como en aquel entonces, me siento triste… vamos a extrañar mucho a Ela, nuestro gorrión chiquito que llegó sin invitación y al amoroso Morris, por mucho el mejor gato que he conocido […] Sin embargo, hoy en la madrugada me acordé de una de aquellas canciones que escuchábamos camino a la escuelita, y de eso que siempre dices: ‘tenemos rumbo, nos falta lo más hermoso todavía’”. La frase, aclaro, la dice una mujer perdida en el Orinoco, en una obra de Emilio Carballido. Y la canción que ella posteó es “Polito Polito”, del compositor chileno Juan Carlos Abara: "Polito Polito mi gorrión chiquito/ se va por el cielo volando bajito/… ¿Sabes una cosa?, se fue el gorrioncillo,/ me dejó solito Polito Polito. / Pero no estoy triste, es mejor así/ quería ser libre, lo dejé partir…"

A la hija que vino después la llevaba caminando a la escuela. Ya vivíamos en un pueblo y ella podía escoger entre el camino recto y el de las aventuras. Casi siempre prefería este último, así que para llegar recorríamos una zanja, una colina, baldíos y nopaleras, transformando ramas en serpientes, perros en leones, pavimento en pantano y bordes en precipicios. Pero si se hacía tarde la llevaba en auto y le ponía el programa Grillos madrugadores, que conducía Juan Manuel Corona en Radio Mexiquense. Su canción favorita era aquella de Les Luthiers donde Marcos Mundstock presenta a Daniel Rabinovich, que canta: “La gallina estaba clueca, puso un huevo y dijo Eureka./ Se quedó tan sorprendida que…” Ahí Ernesto Acher comienza a interrumpir con voz infantil: “¿Por qué la gallinita dijo Eureka?” Tras responder que porque estaba contenta, el papá continúa: "Y se fue la muy coqueta a pasear en bicicleta./ La gallina cocorocó…" “Y, ¿por qué estaba contenta la gallinita?” “Estaba muy contenta, querido, porque es hermoso poner un hijo, ¡tener un huevo!, ¡¡tener un hijo!!” “¡Qué lindo!” “¿Te gusta el cantito,?, ¡entonces callate!...” "Hizo pruebas la muy lista/ igualito que una artista…" Más preguntas del niño y respuestas del papá acerca de los pistilos, de la existencia y del teorema de Arquímedes (para explicar por qué los barcos flotan). “¿Arquímedes?” “Sí, Arquímedes, el que dijo ‘Eureka’”, “¿Como la gallinita?”: “¡Sí, como la gallinita!” “¿Por qué la gallinita dijo Eureka?” “No, nené, no. Las gallinitas no hablan”.

Ambas hijas gozaron con Cri Cri, Luis Pescetti, Patita de Perro, Yucatán a Gogó, Rock Cabezón para Niños, los Hermanos Rincón, Kitzia y Gabriela, Serrat ("Y póngase el calcetín, paloma mía,/ y véngase a cocinar el nuevo día./ Todo esta listo,/ el agua, el sol y el barro,/ pero si falta usted no habrá milagro."), María Elena Walsh ("Me dijeron que en el Reino del Revés/ un ladrón es vigilante y otro es juez… En el país de No Me Acuerdo/ doy tres pasos y me pierdo,/ un pasito para atrás,/ y no doy ninguno más./ porque yo ya me olvidé,/ dónde puse el otro pie") y demás clasicazos que Radio Infantil transmitió hasta que la extinguieron los efectos de otro fraude electoral, el de Salinas. Porque las desgracias no vie/.

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