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Bemol sostenido
Por Alonso Arreola

Rap dominical

Fue hace veinticinco años cuando un cabeza rapada intentó amedrentarnos en un Metro de Bruselas. Fue por esas fechas que unos hooligans nos patearon el culo en una calle de Madrid, estimulados por las chelas. Fue hace unos diez años cuando nos impidieron ingresar a un bar en Londres y unos siete de cuando nos detuvo la policía de Tokio, por nuestra larga cabellera. Fue hace menos cuando discutimos con unos checos porque nos vigilaban como si fuéramos delincuentes y no los clientes de su tienda. Fue hace cinco que nos empujaron y gritaron en un antro a las afueras de Berlín y unos cuatro de que compartimos estas penas con un cantante negro en Nueva York, allá donde la cosa se va poniendo peor.

Ha ocurrido varias veces que andamos por California y nos dicen los paisanos “no, tú no eres mexicano”, y otras tantas que, en tierras muy lejanas, nos otorgan antecedentes árabes o persas. Pero eso sí: fue hace diez minutos que nos dijeron “güero” en el mercado de la esquina, aquí en pleno suelo azteca. Por más acostumbrados que estemos, sigue el desconcierto, la pena. ¿Cómo extrañarse de que los atentados crezcan si estamos en la era de quien malinterpreta la piel y abusa con el cuerpo? Bullys en la escuela, bullys en la oficina, bullys en la burocracia, bullys en las iglesias y bullys en las presidencias.

Fue hace una semana que supremacistas blancos actuaron violentamente en Charlottesville, Virginia (Estados Unidos), cobijados por su anaranjada Casa Blanca. Es todos los días –desde hace siglos– que nuestro sistema olvida a los indígenas y convierte la justicia en calabaza. Nada nuevo. Por eso este domingo buscamos, escuchamos rap antirracista, hacemos eco de voces incontinentes y nos sentimos esperanzados, sonrientes. ¿Qué encontramos? Raperos negros encabronados. Jazzístas judíos encabronados. Cantantes gays encabronados. Poperos anglosajones encabronados. También rockeros encabronados (pero menos porque el rock anda hipnotizado, cansado, aletargado… ambicionando). Porque sí, son más los artistas que elevan la voz apuntando a lo que el cineasta Michael Moore dijera en las noticias: “Quien vota y apoya a un presidente racista, es igualmente racista.”

Fue hace unos meses que dimos un show con colegas estadunidenses; allí leímos versos sobre su presidente mero cuarenta y cinco, compuestos por el amigo Frino: “¿Quién crees que trabaja a diario con pies y manos deshechas, levantando sus cosechas por la mitad del salario?” Eso fue después de que tocáramos en Guanatos, alternando con la chilena Anita Tijoux, la de: “Estar contigo para mí es humanidad, humanidad [...] Que soy parte del todo y de esta humanidad, humanidad.”

Tras lo de Charlottesville pasó que en Barcelona un loco mató a trece personas, que en Finlandia otro loco acuchilló a seres indefensos. No vale la pena hacer recuentos. Son tantos que no cabrían ni multiplicando por mil las hojas de este suplemento. Violencia contra violencia que no mira las causas de la violencia. ¿Qué esperar de la adultez que no sensibiliza a la niñez ni adolescencia? Ya lo dice Calle 13, burlándose en “Adentro”, con mucha ciencia: “En tu cabeza tú eres un narco buscado por la policía, y tus pistolas son como los unicornios: de fantasía. No hay problema en que tengas enemigos imaginarios, pero sí en que los chamaquitos crean que eres un sicario.”

¿Cómo extrañarse de que los feminicidios crezcan si estamos en la era de quien regresa a las cavernas y abusa con el cuerpo? Así lo pregonan J Balvin y Yandel; Tego Calderón, Pitbull y Daddy Yankee. ¿Puro entretenimiento? Así lo dice Maluma, el que califica niños en la TV: “Estoy enamorado de cuatro babies. Siempre me dan lo que quiero. Chingan cuando yo les digo. Ninguna me pone pero.” Nos sumamos al asco desde esta trinchera hecha de letras, desde su fondo saludamos al poeta que este domingo –aquí al lado, apenas– monologuea sobre el mismo tema. Haciendo balance y metiendo el freno, recomendamos finalmente algunos raperos de inteligencia que con sus buenas letras a la estupidez dan la pelea: El Chojin de España (“N.E.G.R.O”), Frank T del Congo/España (“Humor Negro”), Calle G de Cuba (“Obsesión”), Audry Funk de México (“Hija del subdesarrollo”), Gabylonia de Venezuela (“Tirano”), quien sabiamente dice: “No voy a cantar reggaetón ni canciones vacías que no edifican ni aportan nah’, eso incita que las muchachitas salgan preña’. No voy a ser partícipe de ese círculo enfermizo que hoy en día tiene al mundo con la moral por el piso”. Buen domingo. Buena semana. Buenos sonidos.

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