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Bitácora bifronte
Por Ricardo Venegas

El poema apócrifo y “lo exquisito fallido”

 

Con frecuencia aparecen poemas o textos publicados en las redes sociales y hasta en libros atribuidos a grandes autores que hoy día consideramos clásicos. Algunos de esos textos suelen ser apócrifos, es decir, “se dice” que son de determinado autor aunque, al verificarlo en la obra, no es posible acreditarlo.

Una forma de medir el alcance de un poeta es la popularidad que tiene entre sus lectores: ¿cuántos de ellos pueden repetir de memoria el poema de su autor favorito? En mayor o menor medida, pervive la intención de que el poema es un ente del dominio público o, al menos, accesible al que lo busca. Pero los tiempos se imponen. Sin pontificar que todo tiempo pasado fue mejor, es indudable: lo que se ha adelgazado en el presente es la calidad de la poesía que se lee, lo cual ha dado lugar a que se lea lo mismo a grandes autores de actualidad, como a verdaderos remedos de auténtica poesía.

En el año 2000 circulaba en internet “La marioneta” que, por ejemplo, fue un texto atribuido a Gabriel García Márquez, quien aclaró que nunca lo escribió y que probablemente moriría por la cursilería que le achacaban. El texto decía: “Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo.” A Jorge Luis Borges también le adjudicaron estos versos: “Si pudiera vivir nuevamente mi vida,/ en la próxima trataría de cometer más errores.” Y no es un secreto la polémica que suscitó el libro Borges y México, el cual tuvo que ser retirado debido a las observaciones que María Kodama hiciera sobre el volumen al incluirse el poema titulado "Instantes", supuestamente escrito por el bonaerense. “El problema fue que ellos incluyeron en este nuevo libro poemas que Borges no escribió” (La Jornada, 2/08/12).

No te detengas es un texto atribuido a Walt Whitman. Sin embargo, al ver la cinta La sociedad de los poetas muertos, protagonizada por el deprimente Robin Williams, es evidente que se trata de la reproducción de los diálogos de la película: “Valora la belleza de las cosas simples./ Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,/ pero no podemos remar en contra de nosotros mismos./ Eso transforma la vida en un infierno./ Disfruta del pánico que te provoca/ tener la vida por delante.”

La Fundación Neruda ha denunciado tres apócrifos que se le atribuyen al poeta chileno: “Queda prohibido”, “Nunca te quejes” y “Muere lentamente”.

También la Fundación Benedetti identificó alrededor de diez textos publicados con el nombre de Mario Benedetti, que no son de su autoría. Pero no todo es mercado ni ocultamiento en la vida del poema apócrifo. “No te rindas”, atribuido al uruguayo, es un texto convertido en canción que goza de gran éxito.

Algo tiene en común el poema apócrifo con la ausencia de calidad: brilla como la joyería de fantasía y tiene el tono confesional de un libro de superación personal.

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