Usted está aquí: Portada / Para Leer / La Historia como esencia
Usted está aquí: Portada / Para Leer / La Historia como esencia
P12_R5Web.jpg
La Historia como esencia
‘Revolución y Estado en el México moderno’, Adam David Morton, Siglo XXI Editores, México, 2017.
Por Ricardo Guzmán Wolffer

El tema de fondo de este volumen es la Revolución como momento definitorio del México contemporáneo, no sólo por inaugurar la mitología nacional del siglo XX, con el nacimiento de figuras públicas que se muestran como los paladines de la protección del pueblo, según se legitimaron en los posteriores discursos, más que en los hechos; asimismo, momento definitorio por armar en definitiva una relación Estado-capitalismo donde las clases populares lograron ser acomodadas para la preservación de los intereses de las clases privilegiadas: la llamada revolución pasiva, que parece no irse.

Un libro como el de Morton, esencialmente basado en muchos otros textos de estudiosos del fenómeno histórico y sus interpretaciones, resulta abrumador en tanto el autor hila su discurso y lo va justificando con citas de autores comprobados: cada párrafo parece contener conclusiones del autor que están respaldadas con las apreciaciones de sus fuentes referenciales. Habrá quien este de acuerdo o no, pero la exposición está fundamentada.

El punto central del libro es establecer cómo la Revolución no logró, quizá porque no era la intención original, remover de fondo los aspectos preporfiristas de la economía (en cuanto a la acumulación de riqueza y los privilegios de clase), políticos (en tanto las clases populares lograron ser organizadas para quedar supeditadas al aparato estatal), familiares, religiosos, sexuales e intelectuales. Mediante acomodos complejos, los obreros y los campesinos fueron siendo divididos hasta lograr formar las centrales oficialistas que permanecieron casi inamovibles durante décadas. En su momento, los líderes sindicalistas tuvieron gran poder mientras estuvieran alineados en las organizaciones creadas para tales fines. El logro del dominio estatal no fue fácil, esencialmente porque el poder popular estaba dividido y quienes llegaron al poder fueron actuando pacientemente para lograr las condiciones político-sociales que perduraron hasta principios del siglo XXI, que por cierto sólo aparentemente se han modificado, para seguir funcionando como entes de control.

La importancia de este texto radica en retomar aspectos históricos del desarrollo nacional para señalar varios lugares de la vida política que deberían ser revisados, si de verdad en 2018 se quieren hacer cambios de fondo y no nuevas volteretas verbales para aparentar cambios inexistentes. Cuando comienza la pesada carrera para la sucesión presidencial, un libro de historia de México de este calibre servirá para comprender que muchas de las promesas de mejoría en la calidad de vida nacional, son sólo eso: promesas electorales imposibles de cumplir.

La historia de un país responde a las acciones de los factores de poder, aunque en su momento no sea comprensible a los propios actores o a quienes viven en carne propia las consecuencias de los hechos que después serán nombrados como esenciales en la formación del país. Difícilmente los artífices del cambio logran entender la dimensión y los alcances de sus acciones.

Un libro para la reflexión profunda y sin miramientos.

 

 

1188
VIDEOS
comentarios de blog provistos por Disqus