Usted está aquí: Portada / Para Leer / El ensayo, un corsario de la incertidumbre
Usted está aquí: Portada / Para Leer / El ensayo, un corsario de la incertidumbre
P11_R2Web.jpg
El ensayo, un corsario de la incertidumbre
'A rostro desnudo', Ramón López Castro, Editorial An.alfa.beta., México, 2017.
Por Ricardo Guzmán Wolffer

La incertidumbre es para los que

no se adentran en mares ignotos.

El ensayista es corsario de la incertidumbre.

Ramón López Castro

 

Ramón López Castro es uno de los mejores ensayistas de su generación: su Premio Alfonso Reyes de ensayo es una muestra de ello. En este libro reafirma su trayectoria y muestra a un escritor al que habrá que exigirle más producción con esta calidad.

En esta colección de doce ensayos aborda algunas temáticas ya desarrolladas previamente, sin que ello signifique que se repita en los apuntes y las conclusiones: la ciencia ficción como fuente de comprensión de la realidad cotidiana y de la mexicanidad existente en el diseño de una ciudad o en la trama de una novela señera de la ciencia ficción, Eugenia, escrita en 1919 y que todavía resiste el paso de casi un siglo, por el tratamiento que le da a la eugenesia y por una inesperada libertad sexual que nos suena impropia de la época y del lugar donde se publicó este trabajo: Mérida, Yucatán. Escrita por Eduardo Urzaiz, Eugenia habla de una sociedad que podemos llamar racista por evadir lo imperfecto. Esta novela mexicana tiene, entre otras virtudes, además de adelantarse al tratamiento del mundo feliz de Huxley y Zamiatin, la de recordarnos esa extraña utopía del hombre perfecto, diseñado para su felicidad y la funcionalidad social; aspiración necesaria en estos tiempos de sobreinformación electorera.

López Castro es uno de los tratadistas de la ciencia ficción nacional (con un ensayo al respecto obtuvo el citado Premio Alfonso Reyes) y aquí enfoca el análisis a diversas aristas, tales como el concepto de la ciudad como representación de la aspiración o del agobio social: los edificios y las sensaciones que permean entre las decenas de millones de mexicanos deben materializarse de algún modo, apunta.

Probablemente de los ensayos más disfrutables es el relativo a Falstaff y Sancho Panza. López Castro contrapone al goloso y siempre errático Falstaff, siempre en busca del placer y su beneficio, con el mesurado y más honrado Sancho Panza; mientras aquél busca vino, mujeres y un opinable honor en ser comparsa de los poderosos, Panza tiene el honor de “atesorar las alegrías del hombre común”. Esta dupla que expone, junto con la locura del Quijote, los extremos de lo humano (la desmesura contra la virtud), podría entrar en muchos escenarios y el autor los coloca como extrapolación de la justicia y de la legalidad. Son conceptos que difícilmente pueden separarse pero, explica López, poco tienen en común. Mientras la justicia busca enfrentar molinos intangibles, la ley va detrás de esas ideas y propósitos, generalmente para tratar de arreglar los problemas sociales que se causan en nombre de lo justo (suponiendo que hubiera un consenso de qué es lo justo: ya el derecho natural quedó atrás como referente universal y discursos como el de Trump, con muchos seguidores mexicanos, evidencian que la gula económica carece de moral y vergüenza). En países como México, donde brotan leyes y se modifica a capricho la Constitución federal, la legalidad es una lejana aspiración y la justicia una sombra que se menciona, pero no se detiene.

Un libro notable que confirma a su autor como ensayista imprescindible.

 

1236
VIDEOS
comentarios de blog provistos por Disqus