Usted está aquí: Portada / Arte y Pensamiento / Biblioteca fantasma
Usted está aquí: Portada / Arte y Pensamiento / Biblioteca fantasma
Biblioteca fantasma
Por Eve Gil

Dodó en la bruma

Se pronuncia Dodó, pero el pseudónimo del poeta chino Li Shizheng (Pekín, 1951) no tiene que ver con el dadaísmo, corriente con la que se le relaciona: es el nombre de una hija muerta a los cuatro años por causas no especificadas, posiblemente desnutrición. O hambre. Duo Duo vivió de principio a fin la llamada Revolución cultural de Mao que, entre otras cosas, se propuso anular toda influencia extranjera, muy especialmente la occidental. Enviado a un campo de reeducación en Baiyngdian, donde los intelectuales, en particular –y para el régimen “intelectual” era un poeta o un médico– debían trabajar bajo las órdenes del campesinado en labores que exigían el máximo esfuerzo físico. Fue una bendición que Duo Duo coincidiera con otros cuatro escritores –Gen Zi, Mang Ke, Bei Dao y uno que no se menciona, Gu Cheng, que asesinó con un hacha a su mujer para luego ahorcarse– y conformaran la llamada generación de Poetas brumosos. El libro Promesas. Poesía escogida, traducido por Ming Di y Sergio Eduardo Cruz (Valparaíso, México, 2016), recoge un par de poemas de aquella época, que debió representar toda una aventura escribir y, más, preservar, y en los que se alude a la ausencia de intimidad, el campo, el ejército, el color rojo, la anemia, la muerte y un disimulado anhelo de libertad, expresado con los términos más inofensivos: “y caminan lenta, gentilmente entre la lluvia,/ de la misma manera que un paciente pela una naranja […] Empiezan a volverse felices/ y arden./ Déjalos ser. Déjalos [...]” "Cohabitando", 1976).

Duo Duo es uno de los muchísimos intelectuales declarado conspirador por hablar sobre la represión de Tiananmen en 1989. Ofreció declaraciones para la BBC, pero ya con un vuelo reservado con fecha 4 de julio rumbo a Londres por el propio gobierno británico. Los especialistas han localizado en aquellos poemas “ingenuos” vínculos intertextuales con Marina Tsvetaieva y Sylvia Plath, lo que lleva a concluir que Duo Duo estaba familiarizado desde entonces con lo que Mao más corajudamente combatía. Más adelante, cuando su poesía adquiere cierto aliento ensayístico, escribirá varios homenajes para Borges, “Él no tiene vista, pero es todo lo que vemos”. En su único libro publicado en español hasta la fecha se advierte un largo salto temporal entre 1976 y 1986, así como un contenido político más explícito, vinculado con aspectos familiares: “Él quería arreglar relojes/ como si hubiera tenido una premonición:/ que debía corregir un error/ que ya había sido corregido por el tiempo:/ y todos hemos caído/ en unos agujeros que se proclamaban ‘liberados” (“Mi tío”). Vivió también en Holanda y Canadá, pero a diferencia de la gran mayoría de los escritores chinos que se han visto forzados a emigrar, como el Nobel de Literatura 2000, Gao Xingjian, considerado francés por escribir en esa lengua, Duo Duo continúa escribiendo en su lengua materna. Otro detalle que lo diferencia es que se le peticionó regresar a China, en 2004, con su pasaporte holandés, para ser honrado por la joven generación de poetas. Su intención era regresar a Europa tras el homenaje, pero fue convencido para permanecer en territorio chino, en calidad de profesor de una pequeña universidad de la región de Hainan, conformada por diversas islas y donde se practican en libertad religiones como el budismo, el islamismo y el catolicismo. La preciosa visión de la diosa Guang Ying, misteriosamente parecida a las vírgenes renacentistas de nuestra cultura, debió cautivarlo. Eso, y el que uno de sus poetas adorados, Su Dongpo (1037-1101), fue exiliado justo en esa isla.

Duo Duo, que ya gozaba de prestigio en Europa y parte de América, se convirtió en el primer poeta chino en obtener el Premio Internacional Neustdadt de Literatura, patrocinado por la Universidad de Oklahoma, en 2009. Estados Unidos es el país donde más se le ha estudiado, por lo que no debe extrañarnos que haya llegado con relativa facilidad hasta nosotros. Gregory B. Lee, su traductor oficial al inglés, escribió un libro donde se develan algunos misterios: China: década perdida.

 

comentarios de blog provistos por Disqus