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La otra escena
Por Miguel Ángel Quemain

Los desafíos de la escena local
para el gobierno federal


 

La Coordinación del Sistema de Teatros ha representado en los últimos seis años un replanteamiento de la relación ciudad-teatro y ha colocado la ambición de tener un ejercicio representativo de la urbe en el que converjan las ciudades de mayor ambición estética. Lo que esta administración recogió de la comunidad artística es la necesidad de legislar en materia cultural, una deuda que mantiene el gobierno federal con el sector cultural, a pesar de que la figura de los intelectuales y artistas pesa tanto en el savoir faire de los priistas de antaño.

En este sentido, son tres los aspectos que las autoridades consideran fundamental desarrollar. Los resultados que a continuación se presentan constituyen un punto de corte y, a la vez, una línea de referencia para fortalecer el quehacer cultural de Ciudad de México, y son resultado de acuerdos y consensos, de un diálogo con un sector de la comunidad cultural dedicada a la gestión.

Reforma al Artículo 139

Los antecedentes que explican la petición de reforma al Artículo 139 del Código Fiscal del Distrito Federal referente al Impuesto sobre Espectáculos Públicos (ISEP) se fincan en la necesidad de diferenciar los distintos espectáculos que por su alcance deberían tener un trato diferenciado en el Código fiscal. Actualmente, todos los espacios escénicos de Ciudad de México deben declarar el 8% de sus ingresos en taquilla ante la Tesorería de la Secretaría de Finanzas. Este impuesto aplica a todos los espacios, ya sean públicos o privados, con aforo desde cuarenta localidades hasta recintos con aforo para más de 30 mil.

La problemática que se discute es sobre los espacios con aforo menor a quinientas localidades, los cuales se ven muy afectados por el pago de este impuesto debido a que sus ingresos se reducen considerablemente y no alcanzan a cubrir las necesidades básicas de operación y/o producción, después de la deducción de ese porcentaje. El planteamiento que es necesario impulsar es como sigue: a) Espacios de 1 a 500 localidades quedarían exentos del pago del impuesto del 8%. b) Espacios de 501 a 3000 localidades declararían el 4% de sus ingresos de taquilla. c) Espacios de 3 mil 1 en adelante declararían el 8% de sus ingresos de taquilla.

Para complementar esta propuesta se ha sugerido que con lo recaudado por este impuesto (4% y 8%) se conforme un Fideicomiso administrador para que, a través de un concurso anual, los espacios escénicos independientes puedan obtener apoyo para el mantenimiento y reequipamiento de sus espacios.

A pesar de que esta propuesta se ha trabajado de una manera transversal con las secretarías de Finanzas y de Desarrollo Económico, así como con la Tesorería y la Procuraduría Fiscal, y de que la Asamblea Legislativa emitió dos puntos de acuerdo para su realización, no ha habido mayor avance.

Ley de espacios escénicos independientes

Se reconoce a Ciudad de México como un lugar que alberga un número considerable de espacios escénicos que van desde pequeños foros hasta recintos para eventos masivos. A pesar de contar con estos espacios, en la reglamentación oficial no existe una figura jurídica específica que los ampare y permita su operatividad, bajo las características particulares de su perfil.

Muchos foros y espacios, sobre todo los operados por colectivos artísticos independientes, se administran y sobreviven a pesar de un gran número de obstáculos tanto legales como fiscales, los cuales deterioran el objetivo principal de esos centros cuya vocación de principio a fin es presentar un hecho escénico al público de una comunidad. Históricamente, muchos de estos foros se han visto afectados y han debido cerrar por las precarias condiciones para operar.

Es indispensable aprobar e implementar una ley de espacios independientes como la que actualmente rige en ciudades como Bogotá, Buenos Aires o Madrid, donde los foros queden regulados y protegidos para un mayor beneficio tanto de los colectivos escénicos como del público.

Hasta ahora se impulsó la creación de una asociación llamada RECIO (Red de Espacios Culturales Independientes Organizados), a la que se brindó asesoría jurídica para su creación. La propuesta de esta ley ya está prevista en la nueva Constitución de Ciudad de México, en el artículo 13, apartado D (Derechos Culturales), inciso H.

 

El tercer pendiente

El gran pendiente es una Ley de Seguridad Social para Creadores y Trabajadores de la Cultura de Ciudad de México.

 

 

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