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La otra escena
Por Miguel Ángel Quemain

La 39 Muestra Nacional de Teatro,
sorpresas y sinsabores

Este 2018 ocurrirán varias situaciones significativas por la presencia que se le ha dado al interior del país en esta 39 Muestra Nacional de Teatro (39MNT). Al momento de escribir esta nota se han publicado los resultados de las compañías y grupos que asistirán a la muestra, resultado de la revisión “a profundidad (de) 329 proyectos: 294 puestas en escena, 20 acciones artísticas especiales, 14 experiencias y 1 postulación por terceros”.

Quienes conforman la dirección artística de esta muestra –Adriana Duch, Mariana Hartasánchez, Ángel Hernández, Luisa Huertas y Ramiro Osorio–, han señalado que la Muestra tendrá profundas implicaciones en el devenir teatral de un país que requiere con urgencia mantener espacios de cohesión, diálogo y formulación de alianzas.

Se dicen con la certeza de que la celebración de la 39 MNT en Ciudad de México propiciará que se rompan las estructuras medulares de la centralización y se construya un espacio plural para el desarrollo de las diversas poéticas que caracterizan al teatro mexicano. Uno de sus objetivos primordiales es dar a conocer, a través de la participación de artistas que por lo general permanecen al margen de los circuitos habituales de programación escénica, el talento y la abundancia de discursos poéticos que existen en el país.

El grueso del diálogo es entre la Secretaría de Cultura del gobierno federal, a través de la Coordinación Nacional de Teatro del Instituto Nacional de Bellas Artes, y la Secretaría de Cultura de Ciudad de México. Los estados del país serán representados, pero son meros intermediarios de una gestión a la que sólo le ponen sus logotipos.

Aunque sabemos ya que parte de la programación de esta 39 MNT, que se llevará a cabo del 1 al 10 de noviembre de 2018 en Ciudad de México, enfrentará un enorme vacío por las festividades de días de muertos (el jueves 1 y el viernes 2), una tradición tan fuerte que muchas compañías de teatro prefieren descansar a ofrecer funciones para tres personas, aunque habitualmente muchas las ofrecen para seis o siete.

La convocatoria no era nada fácil de cumplir si se consideran los hábitos autoritarios, centralistas y favorecedores de amistades y cuotas; sin embargo, es interesante observar los resultados de los grupos beneficiados y seleccionados. En esta muestra la representatividad estatal es mayor que en las anteriores, y por supuesto que lo presumen como un desafío a la inercia que ha caracterizado la gestión cultural y teatral en algunos estados, que por lo general tienen paralelismos en el trato dado a reclusorios, medio ambiente, erario y, desde luego, artes escénicas.

Sin embargo, también habrá que recoger, si es así, las consideraciones de quienes se sientan excluidos, sobre todo si se publica algo como lo siguiente, que le quita congruencia al impulso antidiscriminatorio y desigual, característico de otras emisiones más allá de este sexenio ruinoso: “Hay una lista de obras en reserva, su inclusión estará sujeta a disponibilidad presupuestal y/o cambios en la programación por causas ajenas a la Dirección Artística o a las instancias convocantes. La Dirección Artística se reserva el derecho de incluir dentro de la programación proyectos por invitación directa.” ¿Tomando en cuenta o no “la disponibilidad presupuestal o los cambios en la programación por causas ajenas”?

Si bien pueden hacer lo que quieran, pues no están claramente descritos los límites, esa actitud le quita fuerza a su voluntad por romper viejas costumbres políticas, y aunque es la oportunidad de que grupos locales se confronten y se comparen, a la luz de un encuentro que se dice “Muestra nacional”, termina considerando que lo verdaderamente “nacional” es lo que se produce en Ciudad de México.

Eso no significa que dichas contradicciones tengan la intención de sembrar la desigualdad en el teatro mexicano, pero no se vería incongruente si las condiciones preexistentes no fuesen tan desiguales y precarias, como ha mostrado el seguimiento crítico que un riguroso equipo de trabajo dirigido por Benjamín Mayer está organizando, bajo el título de Seguimiento Crítico de la 38 Muestra Nacional de Teatro, que referiré en la próxima entrega.

 

 

 

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