Usted está aquí: Portada / Arte y Pensamiento / Tomar la palabra
Usted está aquí: Portada / Arte y Pensamiento / Tomar la palabra
Tomar la palabra
Por Agustín Ramos

La Perra más Perico (i de ii)

El grupo de rock progresivo La Perra y el actor cómico Perico el Payaso Loco están muy contentas. Abajo del escenario la seriedad de Perico roza la timidez: me siento muy afortunado de llevar conmigo a este payaso durante cuarentaiún años, como el ciclista su bici, el baterista su batería y el guitarrista su guitarra, y haber llegado a ser uno solo con él y que la gente me conozca como Perico el Payaso Loco. Estas comparaciones no son fortuitas, con sólo disfrutar sus espectáculos cómicos se entiende que el rock está en el alma de Perico, en su humor, corrosivo y amoroso. La Perra es el grupo que integra con Elena, su compañera de todo [compositora y bajista del grupo, Sánchez de apellido]. Afortunada y desafortunadamente gano de payasear y vivo para tocar. Y lo que gano con el Perico –ríe– me lo gasto con La Perra. Ha sido difícil, pero La Perra tiene un lugar reconocido en el underground del rock progresivo en México, y como vendimos nuestra primera casa que fue hecha con carcajadas, la segunda la haremos con ladridos. En 2014, mi hermosa pareja, Elena, creó un espectáculo para Perico, Allegro en payasada mayor, con música de La Perra...

Pero esa, como dicen los clásicos, es otra historia que dice…

Al contrario de lo que le sucedió con la actuación, de la que nació su personaje Perico, la carrera musical le causó problemas porque –dice él– no tuve una preparación académica suficiente, estudié un año máximo, fui autodidacta. Antes que payaso fui roquero. Mi decisión de serlo la tomé muy chavito, cuando oí a Jimi Hendrix, a Led Zeppelin, a Black Sabbath, a The Cream. Sus discos me bularon la cabeza. Y King Crimson, peor. Quise tocar desde los doce años pero hasta los veintidos pude comprarme una batería buena, cuando ya llevaba dos años en la payasería. A los veintiséis tocaba con grupos de canto nuevo y el primer grupo de rock donde estuve fue Música y contracultura, aunque antes estuve en otro, Fragmentos, que duró muy poco. Encontrarse a Elena en el camino es otro de los sucesos afortunados en la vida de Perico: para mí es un milagro tocar con la chava con quien vivo, es padrísimo y también pesadísimo: una relación de 24 horas al día juntos. Al principio tocamos con un grupo que se llamó Vía corta, luego acompañamos a Nayeli Nesme en El Ensamble Acá, hasta que nos quedamos Elena y yo solos. Ella dejó la carrera de guitarra, se dedicó a componer y creó la música del primer disco de La Perra. Cuando nos atrevimos a presentar en público, el periodista de rock Óscar Sarquís dijo que así deberíamos tocar siempre. Pero no le hicimos caso porque no teníamos la confianza de ahora.

La Perra y Perico están muy contentos, como ya se dijo. Porque lo que siguió fue juntar al grupo con el cómico. Así nos vamos a presentar: La Perra más Perico el Payaso Loco, o sea el dueto de rock más toda la onda que traigo como payaso. Para mí este nuevo proyecto de La Perra es como decir de manera más abierta soy payaso y siempre haré payasadas mientras toco, pero muchos espacios roqueros no brindan la posibilidad de pararme de la batería y moverme cómodamente para que todo el público nos vea. Como en el Festival Internacional de Cabaret de Morelos de mayo de este año, en el que presentamos Payasadas rockeras de noche [versión para adultos del show para niños del mismo nombre que se viene escenificando desde los noventa] y nos fue superbien. Y el jueves 8 de noviembre a las nueve de la noche tocaremos en el bar El 61, que en la Roma se llamó Ruta 61 [en el centro, en Fray Servando 160, cerca de donde empieza San Antonio Abad]. Te cuento esto porque de repente da miedo estar ante multitudes que prefieren gritar, bailar, cantar a ver payasadas. Por eso estamos muy contentas Elena y yo, lo digo así por cuestión de equidad: estamos muy contentas de presentarnos como La Perra más Perico. Pero no lo estamos anunciando, fíjate.

(Continuará.)

 

 

 

 

comentarios de blog provistos por Disqus