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Bemol sostenido
Por Alonso Arreola

40 años de Bauhaus

 

Fue hace cuatro décadas cuando un cuarteto de jóvenes ingleses, cansado del punk imperante, inauguró la vertiente gótica del rock a la que se sumarían bandas como The Cure y Siouxsie And The Banshees. Digamos que, tras fungir como ariete antisistema, la rebeldía de los Sex Pistols dio paso a una creatividad con aroma decimonónico, más sofisticada, inspirada en una oscura introspección que luego sustentaría al mejor pop de los ochenta.

Hablamos de la estética de maquillajes extremos que se extendería mundialmente para arraigarse y permanecer, de manera particular, en territorios como el de Latinoamérica. Hermana mayor del new wave de Joy Division, del new romantic de Spandau Ballet y del electropop de Depeche Mode, la del gótico era y es una corriente que impulsó a cantantes barítonos, teclados atmosféricos y melodías melancólicas de fina factura. Eso por no mencionar su liga natural con la literatura, el cine y la moda underground.

Pues bien, esos jóvenes de Southampton se hicieron llamar Bauhaus (sin ligas formales con la famosa escuela estatal de arquitectura, artes y artesanías que, bajo ese nombre, Walter Gropius fundara en Weimar, Alemania, antes del movimiento nazi). Honrando al mítico Drácula del cineasta Tod Browning, en 1979 el grupo estrenó su sencillo Bela Lugosi’s Dead, incluido en un EP que también mostraba los temas “Boy” y “Dark Entries”. A partir de ese momento su líder, Peter Murphy, utilizaría una imagen “vampírica” que se iría aligerando con los años.

El resto de los miembros eran el guitarrista Daniel Ash, el baterista Kevin Haskins y su hermano, el bajista David J. De ellos, luego de las resurrecciones desesperadas que la banda vivió tras su separación en 1983, hoy sólo quedan David J y el propio Murphy, quienes pisarán el Teatro Metropólitan el próximo viernes 11 de enero para celebrar los cuarenta años de Bauhaus. Harán lo mismo en el Diana de Guadalajara, el sábado 12, extendiendo su larga gira Ruby Celebration y antes de una residencia en San Francisco, en donde realizarán una serie de conciertos dedicados, uno por uno, a sus diferentes discos de estudio.

Para ser justos resulta insoslayable subrayar, lectora, lector, que como solista Peter Murphy ha visitado México en numerosas ocasiones afianzando su posición “religiosa” para una buena cantidad de melómanos mayores del medio siglo de edad. Su carrera en solitario ha tenido altos y bajos después de Bauhaus, pero fue así como conoció el mayor de los éxitos. ¿Recuerda “Cuts You Up” de su disco Deep? Se trata de una de las mejores canciones con que el pop pierde su batalla frente al grunge. Así, mientras sus excompañeros sonaban en Love and Rockets, Murphy llegó a la cima creativa para luego refugiarse en Turquía, en donde se hizo musulmán.

Con Bauhaus editó seis discos. Una docena como solista. Pero a nosotros lo que más nos mueve fue lo que grabó con Dali’s Car, su dueto al lado del enorme y desaparecido bajista Mick Karn, otrora miembro de Japan (ese combo maravilloso del new wave de donde también surgiera la voz de David Sylvian). Murphy y Karn produjeron The Walking Hour, un absoluto fracaso financiero que sólo les sirvió para enemistarse. Aun así, nos parece que su delicada reflexión tímbrica e interpretativa se mantiene como un fruto valiosísimo de un choque honesto y natural, de una conversación casual entre quienes se encuentran en un tren para no volver a verse jamás.

Dicho esto, la nostálgica visita que Murphy y David J harán al Metropólitan parece idónea al ejercicio de la memoria histórica, pues no sólo celebra el origen de un repertorio encomiable en la Inglaterra de los años ochenta sino la tarde en que el Cine Ópera de Ciudad de México fue destruido a mano de osados feligreses sin boleto, azotados por la lluvia. (Por cierto, puede buscar las fotografías que el compositor Michael Nyman tomó desde las entrañas de dicho inmueble. Son tan poéticas como la obra sonora que le dedicó.) Y eso es todo. Píntese las uñas de negro y allá nos vemos. Buen domingo. Buena semana. Buenos sonidos.

 

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