Usted está aquí: Portada / Arte y Pensamiento / Biblioteca fantasma
Usted está aquí: Portada / Arte y Pensamiento / Biblioteca fantasma
Biblioteca fantasma
Por Eve Gil

Gulags

 

Ten cuidado con tu vocación (de escritora), hónrala no porque comerás de ella,

sino porque te dará sentido…

AKS

 

Alma Karla Sandoval (Zacatepec, 1975), es una prolífica y premiada autora mexicana de narrativa y poesía que recién ha publicado su primera obra en una editorial internacional, Ediciones B, del grupo Penguin Random House, Desde el corazón siberiano, donde narra el via crucis de Ariadna Efron para localizar los cuadernos inéditos de su madre, la excelsa poeta rusa Marina Tsvetáieva, rellenando huecos de la poco conocida vida de la hija –la de la madre es posible de hilvanar gracias a sus cartas y diarios– con detalles ficticios y emocionantes. Me permitiré, sin embargo, hablar de otro libro que publicó casi al unísono, aunque de manera marginal: Cartas a una joven feminista (Ediciones Fialova) alude al instante en que la autora contaba con ocho semanas para entregar el original de la mencionada novela, en medio de una fuerte crisis emocional y material. Dirige sus cartas a una joven ficticia que tiene en común con ella ser escritora (o aspirar a serlo) y feminista, aunque en estos tiempos se ha perdido la brújula respecto a la importancia histórica de esta palabra. Dice Karla, y dice bien, que los hombres machistas se han encargado de desvirtuarla, en complicidad –y esto lo más triste– de mujeres, casi siempre muy jóvenes, “mimetizadas por masculinización”. Las mismas que declaran de manera abierta su aversión por lo que no entienden, “el feminismo”, obteniendo a cambio el aplauso unánime de los intelectuales, varones en su gran mayoría, y que, al menos en México, tienden a ser misóginos, abusadores y “amafiados”: “Nunca te leerán sin prejuicios, sin desconfianza. Varias compañeras escritoras que han ganado premios, y yo misma […] hemos tenido que participar con seudónimos masculinos para que nuestras obras tengan más posibilidades.”

Una vez ganado el premio, agrego yo, suscribiendo la experiencia narrada por Karla, te lo harán pagar caro. Habiendo ganado cinco al hilo en un mes por su brillante desempeño académico, terminarán arrebatándole sus clases para ofrecérselas a su esposo quien, además de aceptarlas, le pediría el divorcio a la vuelta de tres meses. Karla lo narra más con ironía que con dramatismo. Las mujeres no podemos permitirnos llorar sobre el hombro de nuestros lectores: estamos obligadas a contemplar nuestro propio sufrimiento como si no nos perteneciera, a riesgo de ser juzgadas como melodramáticas, exageradas, victimistas y un etcétera tan extenso como la colcha de Penélope, y en ese mismo tono narra las desventuras de Ariadna Efron, la bella joven que encaneció en las entrañas de dos gulags, e imita, en consecuencia, el empleado por la propia Marina Tsvetáieva para referirse, entre otras cosas, a la muerte por inanición de uno de sus hijos; o al hecho de que, siendo la más grande poeta rusa –título compartido con Anna Ajmátova– se le condenó implícitamente a no ser publicada ni contratada para ejercer el único pero gran talento con el que podía ganarse la vida, viéndose orillada a trabajar como lavaplatos en un café frecuentado por sus colegas. Muchos escritores sufrieron terriblemente bajo el régimen de Stalin, pero que a Boris Pasternak se le prohibiera recoger el Premio Nobel –el caso más mencionado para ilustrar las tiranías del dictador contra los intelectuales rusos– no se compara con las desgracias padecidas por Marina o su amiga Ajmátova.

Cartas a una joven feminista es un libro extraordinario, de los mejores que he leído en esta tónica, pese a su rústica presentación, sus múltiples erratas y su tiraje de 150 ejemplares que no llegará a manos de muchas jóvenes y otras no tanto, que compartimos ideas y vivencias con su autora. Pero además de la experiencia personal, está la cantidad de valiosísima información respecto a obras literarias y sucesos internacionales –incluido el caso Harvey Weinstein–, algunos políticos ligados con una necesidad universal de las mujeres, no tanto por destacar, sino porque se les reconozca como seres humanos.

 

comentarios de blog provistos por Disqus