Usted está aquí: Portada / Arte y Pensamiento / Artes visuales
Usted está aquí: Portada / Arte y Pensamiento / Artes visuales
Artes visuales
Por Germaine Gómez Haro

Bosco Sodi y la Fundación
Casa Wabi

(I de III)

 

Hace unos meses tuve el inmenso privilegio de ser invitada a la Fundación Casa Wabi, proyecto creado por el reconocido artista visual Bosco Sodi en Puerto Escondido, Oaxaca, un espacio sui generis que abrió sus puertas en 2014 con el objetivo de propiciar el intercambio de ideas y experiencias entre los habitantes de las comunidades locales y artistas multidisciplinarios mexicanos y extranjeros invitados a participar en residencias de un mes. El recinto principal de la Fundación que toma su nombre del concepto japonés wabi sabi que se refiere a la belleza imperfecta, perecedera e incompleta, fue diseñado por el celebérrimo arquitecto japonés Tadao Ando (Premio Pritzker, 1995) quien sobre esta magna obra expresa: “Este es un proyecto muy singular, donde utilicé diversos materiales poco comunes que me permitieron crear una arquitectura y espacios que no pueden ser creados en otro lugar aparte de éste.”

Casa Wabi está ubicada en un punto céntrico entre las dos grandes ciudades de la región, Puerto Escondido y Río Grande, en medio de dos sistemas lagunarios. La llegada a la propiedad a través de una brecha inmersa en la naturaleza exuberante rebasa toda expectativa: la construcción de Ando es imponente en la belleza de su sencillez. La edificación principal consta de un muro de 312 metros de largo por 3.6 de altura que genera el camino de circulación entre las diferentes áreas. Las paredes de hormigón, que son el sello arquitectónico del maestro japonés, se integran a los materiales locales en la espectacular palapa que corona la construcción, creando una fusión de la tradición vernácula costeña y la vanguardia internacional, y dando lugar a un estilo híbrido de poderosa elegancia. En este recinto se ubican los seis dormitorios-estudios para los residentes, la sala comedor, una sala de proyección y el espacio para exposiciones. La soberbia construcción tiene como complemento la vista abierta a la amplitud del océano Pacífico, y todo parece integrarse de manera orgánica al entorno natural. Las sorpresas se multiplican a medida que voy conociendo todo lo que se desarrolla en este proyecto, bajo la generosa guía de mis anfitriones, el curador Alberto Ríos de la Rosa y Sofía Gómez de Parada, quien se ocupa del enlace con los artistas. El recorrido por la vasta propiedad da comienzo con el jardín botánico de 27 hectáreas diseñado por el arquitecto mexicano Alberto Kalach con el fin de catalogar y preservar la flora endémica de la región. Una fina pero persistente lluvia nos acompaña durante el paseo y los aromas de las multivariadas especies aderezan mi embelesamiento. En diferentes puntos del vasto terreno, inmersos en la naturaleza desbordada, se han ido construyendo diversos pabellones a cargo de otros arquitectos de renombre. El portugués Álvaro Siza (Premio Pritzker, 1992) diseñó el pabellón del barro a partir de un estilizado muro semicircular de ladrillo rojo que alberga el horno de quema, y una sala de usos múltiples donde se imparten talleres de barro para niños y jóvenes que vienen de las escuelas de los poblados vecinos. El propósito es enseñarles a recuperar la tradición y desarrollar este oficio milenario de una manera más práctica y contemporánea. Al finalizar los talleres, se les da a los chicos una visita guiada a la exposición en turno y se les ofrece un lunch. El arquitecto japonés Kengo Kuma, cuya obra se caracteriza por la utilización de materiales naturales y la revaloración de técnicas tradicionales de construcción, fue invitado a desarrollar un complejo de sustentabilidad que incluye un huerto, un gallinero y un invernadero. El despacho mexicano Ambrosi-Etchegaray diseñó el Pabellón del Guayacán que tiene como objetivo el rescate de esta especie en peligro de extinción.

Al finalizar el largo recorrido me espera el disfrute de la contemplación frente al mar en el pabellón de meditación que construyó Kalach sobre la playa, una estructura minimalista de madera y materiales naturales que se integra al paisaje y me invita a sumergirme en la introspección y a dejarme invadir por tanta belleza

(Continuará…)

 

comentarios de blog provistos por Disqus