Usted está aquí: Portada / Arte y Pensamiento / Bemol sostenido
Usted está aquí: Portada / Arte y Pensamiento / Bemol sostenido
Bemol sostenido
Por Alonso Arreola

Björk y la abundancia

Amaltea fue la cabra –o la nodriza, según la fuente– que crió a Zeus en sus primeros años. Nacida en los montes de Creta, la bestia alimentó al dios a escondidas con su propia leche. Luego, tras rompérsele un cuerno accidentalmente por un rayo del poderoso infante, la magia se produjo transformándolo en el conocido cuerno de la abundancia, del cual manaban deseos y riquezas para quien lo poseyera. Cuando murió fue convertida en la Constelación de Capricornio. Otras variantes del mito dictan que el cuerno fue obtenido por Heracles. Como sea, su simbolismo ha perdurado desde el siglo V aC, llegando hasta la mesa de Acción de Gracias estadunidense hecho en mimbre.

Al observar el relato, tiene sentido que la gira actual de la compositora y cantante de pop experimental Björk lleve por nombre, justamente, Cornucopia. El escenario que presenta la islandesa sugiere una boca generosa en regalos aéreos y visuales, una ensoñación plena de color, movimiento y sonidos singulares que la sitúan en una franca teatralidad; en un espacio que potencia el dramatismo con el guión más ambicioso de su carrera. Así, aunque el repertorio que aborda proviene en buena medida del álbum Utopia (2017), los arreglos y aproximaciones son completamente nuevos.

Todo ello es producto de una suma de voluntades numerosísima –abajo y arriba del escenario–, lo que problematiza y encarece su traslado y producción. Algo comprensible debido a la ambición del montaje, pero triste por la limitación a que obliga en países como el nuestro, donde son pocos quienes pueden usar de mil a 10 mil pesos de su “abundancia” por boleto (Parque Bicentenario, 17, 20, 23 y 27 de agosto). ¿Se ha de juzgar a Björk por esto? Es difícil decirlo, lectora, lector; pero sí es parcialmente responsable. Creemos que su creatividad podría jugar con contrapesos logísticos, con socios locales de diferente estirpe, con productores que puedan disminuir el costo de las entradas… ¿Somos ingenuos? En fin.

Cornucopia ha sido dirigida por la cineasta argentina Lucrecia Martel, responsable de filmes como The Headless Woman y Zama. Las piezas visuales sobre el escenario son de Tobias Gremmler. El vestuario es de la lujosa firma francesa Balmain. Chiara Stephenson fue quien diseñó la escenografía recreando el reino Fungi. Margrét Bjarnadóttir fue la coreógrafa; Bruno Poet se encargó de la iluminación y James Merry siguió en el diseño de máscaras. Sobre la banda que acompaña a Björk, destaca el coro Hamrahlid. Es el mismo con el que la cantante dio sus primeras presentaciones. Consta de cincuenta miembros transportados gracias al gobierno de Islandia. Suenan además un septeto de flautas, una arpista, percusiones acústicas y electrónicas, así como instrumentos diseñados ex profeso para el proyecto.

Hablamos de una flauta circular que integra a cuatro ejecutantes en simultáneo; de pipas de órgano; un xilosintetizador (xilófono que manipula sonidos vía digital); la segulharpa de veinticinco cuerdas manipuladas con campos magnéticos; un aulofón (marimba con campanas); un violín piezoeléctrico y hasta una pequeña cámara tipo iglesia para reverberaciones naturales. Es importante decir que, previo al encore del concierto, Björk presenta un corto documental de la activista del medio ambiente Greta Thunberg, su coterránea, quien comparte su interés por el futuro del planeta.

Finalmente, tras su éxito luego de ocho funciones en el novísimo foro The Shed en Nueva York, esperamos que las fotografías y videos circulantes no confirmen la estética de Cornucopia dentro del universo del Circo del Sol. Confiamos en ello no sin cierto nerviosismo, pues si bien es verdad que la islandesa es pionera y vanguardia en el uso de discursos, instrumentos y programas de última generación, también es innegable que viste y canta oscilando entre el infantilismo y la cursilería. La enaltece, desde luego, su acertada, inconfundible, placentera y torcida acidez. Ella dice que el show es “teatro digital”, “pop de ciencia ficción”. ¿Ahorramos para comprobarlo? Buen domingo. Buena semana. Buenos sonidos.

 

comentarios de blog provistos por Disqus