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La Ciudad de México de Josefina Estrada

'Destino capital. Crónicas', Josefina Estrada, Universidad Nacional Autónoma de México, México, 2019.
Carlos Torres Tinajero

Tal vez la frontera entre la literatura y el periodismo sea inexistente y ni siquiera el uso del lenguaje sirva para diferenciarlos. Destino capital. Crónicas, de Josefina Estrada, es una muestra precisa del orden informativo y de los horizontes creativos en las dos disciplinas. Las crónicas se escribieron para el periódico unomásuno en aquellos años y dan cuenta de la dinámica de los habitantes, en Ciudad de México, en la época ochentera y noventera del siglo xx.

Lugares cotidianos, anécdotas, personas con cierta presencia pública en Ciudad de México cobran sentido, gracias al atinado realismo del libro. El propósito es fijar el acontecer diario con un memorable ejercicio escritural. Se ponen al descubierto los objetivos de la población en el centro del país, al inicio del neoliberalismo (a partir de 1982), determinado por crisis —políticas, económicas, sociales y demográficas— con gran impacto en la ciudad.

Al describir las peripecias diarias de los capitalinos, se habla de un sinnúmero de espacios y servicios públicos, donde salen a flote las aspiraciones sociales en Ciudad de México. Delegaciones policiacas, mercados, hospitales, asilos de ancianos, basureros, vecindades ruinosas, camiones de la extinta Ruta 100 y zonas minadas fueron algunos de los escenarios para el desarrollo del conflicto humano, en nuestro territorio. La relevancia de
los sitios no sólo radica en sus características físicas sino en recobrar el ánimo chilango, festivo, en cualquier día, a pesar de la adversidad.

Barrios medulares en la urbe —Centro Histórico, Santa María la Ribera, Tacubaya— son piezas claves en esta recreación literaria. La realidad, la concreción, la memoria y el oficio literario de Estrada se mezclan para ofrecerle al lector una multiplicidad de textos con un tono realista, admirable. Al mismo tiempo, una publicación esperada por su raigambre en la escritura, en la historia, en los años en Ciudad de México.

Estrada documenta los hábitos en el Sistema de Transporte Colectivo Metro. Habla de una vida paralela en las entrañas de la ciudad. Más allá de los beneficios de movilidad y de rapidez, los escritos muestran el calor del mediodía, el hacinamiento de pasajeros, los recorridos de norte a sur y de oriente a poniente, parte de la cotidianidad bajo los túneles de la ciudad. Los olores, los sudores, el colorido de los viajes por las estaciones hablan del Metro de Ciudad de México. A lo mejor ahí, en un vagón anaranjado, la convivencia se rije por la riqueza lingüística de los vendedores, a quienes se les ve de manera adversa. Para entender su importancia, basta recordar la función apelativa del lenguaje, descrita por el lingüista ruso Roman Jackobson. Los “vagoneros” persuaden a las personas todo el trayecto, con el manejo retórico de las palabras, de comprar productos de ocasión: “Si, mire, como una oferta, una propaganda, una promoción le vengo ofreciendo este bonito llavero… ”

El retrato de época de Estrada estaría incompleto sin el terremoto del 19 de septiembre de 1985. En medio de esa temible catástrofe, se narra la anécdota de Santa, una enfermera, quien checó su asistencia a las 7:15 de la mañana. Cuatro minutos después, por desgracia, los escombros del Hospital Juárez la sepultaron. Un mes más tarde, los rescatistas la encontraron viva, mientras removían el cascajo y los mexicanos, unidos como siempre, enfrentábamos la desolación.
Con el tiempo, quizá ya sólo queda el recuerdo de los edificios y del trazo urbano del Distrito Federal, en los ochenta, justo a punto de que el rumbo colectivo cambiara por el sismo.

Destino capital. Crónicas, de Josefina Estrada, es una expresión concreta de los alcances del periodismo y de las letras nacionales de esos años. Se trata del registro puntual de una etapa en el esplendor de la ciudad y de los hábitos de los ciudadanos. Las avenidas y algunas fechas, determinantes en el calendario cívico, marcan la pauta para el aliento del libro. Estos relatos breves capturan momentos fugaces —en apariencia— tal vez para transformarlos y asentarlos en la imaginación colectiva de Ciudad de México, de fines del siglo xx.

 

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